Después de visitar el blog de Mirada Inocente y dejar un comentario que no me ha satisfecho del todo al leerlo después, he pensado en reflexionar sobre este tema.
Me gustaría ser una de esas personas candidas y brillantes que son incapaces de decir mentiras, pero no es mi caso. Aunque esto no hace que no pierda el sentido de la realidad, porque ciertamente es algo que valoro sobre manera, sobretodo en los demás, quizás no lo suficiente en mi mismo.
A veces me resulta difícil distinguir entre decir la verdad y no hacerlo. Porque en la mayoría de los casos en que miento sobre mi mismo, en realidad no lo hago, si no que esas mentiras no dichas se convierten en secretos, en mi propia intimidad. Si quiero someter una parcela de mi vida a mi más estricta intimidad, entonces soy capaz de mentir: Durante mucho tiempo, cuando alguien me preguntaba si escribía o que debía hacerlo, decía mentiras, decía que no lo hacía o que no debía hacerlo, porque dejaba eso solo para mí. Así fue, hasta que de algún modo "salí del armario" cuando cree este weblog. ¿Cuando un secreto pasa a ser una mentira y viceversa?
Aunque miento ligeramente al respecto, porque siento vergüenza cuando alguien me confronto cara a cara sobre todas las cosas que pongo aquí.
Respecto a mentir a los demás... es igualmente complejo. Como intentaba explicar en el comentario que hice en el otro blog, hay veces que es necesario decir una pequeña mentira para asegurarle un poco de felicidad a los demás... como cuando mi madre no le contaba a mi abuela que estaba enfermo para que no se volviera loca de los nervios (No conoceís a mi abuela...). Diferencias entre mentirijillas y mentiras graves, como ocultarle a tu mujer que le estás poniendo los cuernos.
Evaluar si las consecuencias de la verdad van a ser peores que las de la mentira es la única manera de saber que hacer, aunque lo más probable es que acabemos errando de todos modos.
Ya estoy de vuelta... para fortuna para mí, esta semana no tengo clase finalmente así que he vuelto hoy a mi casa, o mejor dicho, la de mis padres... jejeje!!
Bueno, he estado un poco flojo y no he escrito nada, así que a ver si pongo luego y subo algo para que podaís leerlo. Un saludo a todos y gracias por las muestras de apoyo por la vuelta a la Uni.
A partir de mañana, en principio, empiezo las clases en la Universidad y como no tengo conexión de internet allí... pues el ritmo de las cosas que escribo no decaerá pero no las podré colgar aquí hasta que vuelva.
Mientras tanto podeís seguir comentando todo lo que queráis, dejar poesías, preguntas, todo lo que os apetezca y así me sorprendereis.
Un abrazo a todos.
Carlos.
P.S.: Esta semana no se que día vuelvo, puede que mañana, puede que el jueves, así que es un incognita cuando pondré algo nuevo y cuando podré visitar vuestros blogs.
De nuevo, una buena noticia de este fin de semana, mi primo y su mujer van a ser padres. En fin, primero darles la enhorabuena a ellos, y también a mi por la parte que me corresponde.
Mi primo Adolfo no tiene hermanos, ni tampoco su mujer Elena, pero si hermanas, así que mi hermano (el mas que yo, puesto que su edad es más coincidente con la de los futuros padres) vamos a ser lo más parecido a unos tios que va a tener el bebe. Bueno y si no seremos lo que sea, que carajo!! Que estamos mu contentos!!!!
Nada más, solo quería compartir con todos los blogueros esta noticia. Un saludo a todos,
Aquí estoy... acabo de hacer la matricula para el próximo curso y no me aclaro del todo... Así que me he decidido a preguntaros a vosotros, que os suena mejor, ¿Fitosociología y Ordenación del Territorio? ¿O Embriología Animal Comparada?...
Por que demonios tienen que ponerle esos nombres tan raros a las asignaturas de la universidad si basicamente todas consisten en lo mismo... Deberían llamarlas Plantas I, II y III o Bichos Raros IV o Genes VII.
Estoy hasta el gorro del ordenador... no creía que pasar los viajes de mi familia a DVD me iba a costar tanto, así que ayer estuve a punto de tirar el ordenador por la ventana. Y es que estas son las pegas que tiene la tecnología... hace diez años, no teníamos ni cámara de video, poco más o menos, y ahora tenemos todo este engorro "tecnoilógico" que parece que nos va a resolver la vida y solo hace más que complicarnosla.
Y lo peor de todo... cuando consigues hacer lo que quieres después de diez horas de trabajo o quince, entonces deja toda la noche corriendo el (P***) ordenador para ver el resultado, que no es del todo satisfactorio.
En fin que le vamos a hacer. Seguir intentandolo y peleandonos con la computador... ese invento del maligno.
Bueno, como se ve el fin de semana ha sido largo y he hecho un monton de cosas así que como prometí a mis amigos del cumpleaños hablar sobre la fiesta aquí, pues lo comentó un poco.
A Migui le regalamos un conejo... pobrecillo, es tan pequeñillo y tan negro, bueno, el regalo causo impacto eso si, además, le regalamos un Reproductor de DVD y algunas pelis.
A Yasmina le regalamos un montón de cosas japonesas para su casa, que si platos, que si velas... ella quería un viaje a Japón pero no pudo ser... quizás otro año la mandemos por mensajero o algo (Chanita comprende que no tenemos pelas para el billete de avión).
La fiesta fue genial, primero cenamos todos los íntimos amigos juntos y luego hubo un macrobotellon con muchisima gente, había casi más coches que personas y musiquita y conversaciones en todas partes y muy buen rollo... después de bares por ahí, aunque yo me fui temprano a casa, porque el viernes había sido demasiado malo para mi cuerpo y estaba echo polvillo.
Ya me contaran como acabaron los demás.
Y respecto al resto del fin de semana, pues nada, ayer fui al cine y el sabado por la mañana de compras y poco más.
Si... es así. En mi grupo de amigos, que como cualquier grupo de amigos es bastante grande y cada día parece que más, puesto que se van añadiendo novias, antiguos amigos, primos, o lo que sea... Bueno, el caso es que por casualidades divinas, el grueso de los cumpleaños es en los últimos cuatro meses del año, así que a rascarse el bolsillo y hacer buenos regalos que nos los merecemos todos.
Así que, FELICIDADES Migui y FELICIDADES Chanita!!!! Que aunque vuestros cumpleaños han pasado, en el caso de uno, o aún han de venir, en el caso de la otra, hoy los vamos a celebrar a lo grande.
He vuelto... bueno, en realidad llegué ayer por la tarde pero mis neuronas estaban fritas, bajo mínimos, más secas que una pata de jamón curada al sol. Así que por eso no he escrito nada hasta hoy...
...tengo un par de temas pendientes que quiero comentar, asi que estar pendientes y por último, gracias por todos los comentarios de este fin de semana, entre ellos algunos nuevos, como "Hechicera", "El Viajero", etc...
Me marcho este fin de semana a Jerez, a ver las Carreras de Motos del Campeonato de Andalucia. Espero que cuando vuelva tenga esto lleno de comentarios... jejeje
"¿porqué abriste un blog? ¿que te llevo a ello? ¿que quieres transmitir con él?
¿qué te aporta el blog, el expresarte a través de él hacia la red, donde cualquiera puede leer y opinar sobre tus vivencias o sentimientos?"
Estas son algunas de las preguntas que me hicieron ayer, después de dejar el mensaje para que me preguntárais cosas que quisierais saber. Las tres primeras las formuló Marta, la superpregunta me la hizo DuNa, podeís comprobarlo pinchando en el enlace de comentarios de Respuestas (I).
El hecho de abrir un weblog fue algo que tiene que ver más con lo impusivo que con lo profundamente meditado. Todo empezó con un articulo en un periódico dominical donde se exponía el fenómeno de las bitácoras y donde se daban las direcciones de algunos sitios. No le di mucha importancia pero el caso es que algo comenzó a fermentar en mi cabeza. Esa misma noche, ya había resuelto el nombre del blog, la imagen que colgaría de cabecera, incluso las cosas sobre las que escribiría... todo dentro de mi cerebro, como un mar espeso.
A la mañana siguiente, nada más levantarme, enchufé el ordenador, me conecte a internet y comencé a darme de alta, a adaptar la imagen para el banner, a escribir los dos primeros artículos, todo a la vez y antes de marcharme a Málaga porque tenía clase aquella tarde.
Así que de este modo nació CruceDeCaminos... depués todo ha ido funcionando casi de igual manera cosas que se van cociendo dentro de mi cabeza, hasta que ellas solas me rompen el craneo para salir, como si de la Diosa Atenea se tratara. Con esto creo que quedan contestadas las dos primeras preguntas.
¿Que quiero transmitir con él?
En primer lugar, nació como un grito al mundo por mi parte, porque muchas de las cosas que tenía acumuladas aquí y allá, algunas iracundas otras simplemente entretenidas, necesitaban escaparse de mi. Y ahora me doy cuenta de que si lo hubiera empezado quizás un año antes hubiera sido muy bueno para mi ira y mi salud mental, porque había y hay cosas de este mundo que me hacen ponerme enfermo; Así pues, quería que todo el mundo supiera, o al menos todos los que están a mi alrededor como soy y como pienso, acerca de cosas como la política, la religión, el fútbol, la televisión, etc... cosas con un alto componente de realidad... pero la cosa no acabó con esto, porque en seguida, el componente de ficción que esta apegado a lo que escribo y escribía tuvo que salir a flote, por ese motivo ha escrito pequeñas historias o poesías en un ejercicio de eclecticismo por mi parte, porque escribir sobre Bush y sobre una historia protagonizada por una chica esquizofrénica, no tiene mucho que ver a priori.
Finalmente la última pregunta, aquí resumida... ¿Que me aporta el expresarme a través del blog?
Imagino que como toda la gente que escribe, en un principio sufrimos de una vergüenza hacia lo que escribimos, normalmente porque pensamos que es basura o que nadie lo entendera o que pensaran que estamos locos... (aunque esto último hay gente que lo piense sobre mi, jajaja). Yo pense en publicar aquí como una terapia contra esa vergüenza y también como una prueba para saber si a la gente le gustaba lo que hacia. Bueno, ahora me puedo dar por sarisfecho, porque con una sola persona a la que le guste lo que hago aquí, entonces merece la pena hacerlo.
Además me ha aportado conocer a gente nueva a través de la red, cosa sobre la que era excéptica, pero que ha resultado ser toda una experiencia muy positiva.
Bueno, eso es todo, espero que os hayan valido mis respuestas y si queréis saber algo más... preguntad.
Bueno, una vez acabado el plazo solo ha quedado recogida una pregunta, formulada por Marta (de Galatea), así que paso ha responderla:
"Primera pregunta:
¿Y que quieres que te preguntemos? :p
Los fines de semana, mi inspiración suele ir a pasear por otras mentes, (será desgraciada!), y me abandona a mi suerte, hasta el lunes por la mañana (y teniendo que estudiar!), así que mis preguntas no son tales, más que nada, porque no encuentran palabras para ser expresadas y preguntadas."
¿Que quiero que me pregunteis? Si yo pudiera elegir las preguntas que me hago a mi mismo sin rubor de ser autocomplaciente o simplemente mentiroso, cosa que es harto difícil, entonces probablemente elegiría... no sé... ¿Que es lo que quieres ser de mayor?
A pesar de lo que mucha gente de mi alrededor pueda creer, no siento la respuesta a esa pregunta como una sólida columna, si no más bien algo más parecido a un castillo de naipes.
He abierto la página para escribir un artículo, pero de repente sobre lo que pensaba escribir (el calentamiento global) se ha parecido un tanto aburrido, así que me he quedado sin ideas...
Bueno, el caso es que he pensado que podría pediros que me hicierais preguntas de todo tipo que querais saber, sobre mi o sobre cualquier cosa, y yo haré una recopilación y os las contestaré. El plazo para poner preguntas es hasta el próximo lunes. Podeis dejar cuantas preguntas os apetezcan.
Un saludo, Carlos.
P.S.: Si funciona podría comenzar a hacerlo regularmente.
Bueno, acabo de pasarme por El Cafelito y después de leer algunas de las cosas que Rut había escrito me he sentido culpable por no haberla visitado antes.
Puede parecer raro, pero es así... el caso es que necesito redimirme de algún modo, por esto, que es la primera vez que me pasa, y decidido dedicarle un tema en mi propio blog.
Me ha tocado muchas fibras tus palabras y me ha descolocado un poco, quizás porque aunque te conozco poco, Rut, uno nunca espera enterarse de cosas así de este modo. (Creo que me estoy extendiendo y no me puedo explicar bien en lo que quiero decir) La verdad es que cosas así demuestran la fragilidad de nuestro mundo, y aunque no son pensamientos felices, creo que todos, o por lo menos a mi me pasa, hemos imaginado como sería nuestra vida sin la de nuestros seres queridos o como sería la vida de nuestros seres queridos.
Quizás la peor de las pesadillas.
Alguna vez he oido que ningún padre debería de enterrar a su hijo, ninguno debería de sobrevivirlo. Bueno, puede que sea igual de duro perder a un padre, quien sabe.
Creo que debo de resarcirme un poco de tanta tristeza, y aunque yo mismo sé que estoy pasando por una racha de escritura un poco triste, espero que estas palabras me queden un poco mejor.
"Labios calientes, fulgor de ascuas en tus ojos. En tiempos de noches calientes y aguas frías, noto tu piel entre mis manos. Bajo la luna escondida, entrevelada por la bruma, dentro de una agua mercúrea me besas. Vetas de negro, vetas de blanco, tus ojos me guían. Único camino y tus brazos entre los míos. Pelo de medusa, piel de canela, me envuelves y me enroscas...
El agua bulle, el agua engulle. Comeme a besos, eterna sirena de los vientos."
Espero que os guste. Creo que ha quedado menos triste ¿no?
Voy a colgar un par de cosillas que escribi hace bastante tiempo y que he conseguido recuperar (o más bien encontrar) de entre lo que perdí poco tiempo antes de comenzar con el blog, por un virus que me entro en el ordenador. Ahi va... espero que os guste.
El primero se llama "Baldío estoy"... y es una "poesía".
"Baldío estoy, triste y seco, Sin una pequeña certeza a la que afanarme. Viendo esas estrías perfectas en el cielo, Sin ángulo me dejas, sin una escapatoria. Y aunque miro y miro, sin salida. Solo valgo para deslizar este lápiz, Para intentar encontrarte en mis palabras. Tu ausencia me golpea como un bambú mojado, Húmedo de la sangre de mi espalda.
Dos troncos entrelazados éramos, Sin posibilidad de separarnos, sin otro futuro. Y de ese árbol no quedan ni hojas en el suelo, Hoy ya no hay nada, No queda nada.
Desnuda frente a la ventana, Con tu cintura de diosa, de Cibeles hermosa. Y sin lamentos, sin lágrimas, Sin sentimiento, sin amor, Yo que te di tanto, Que me fundí contigo.
Y estabas tan bella que lo acepté, Que no te llevé conmigo a la tumba. Sin silencios que dieran respuesta, Sin condiciones, sin leyes que desafiar.
Y vivo sin mi, vivo mi vida sin mí, Soy un muerto en vida. Camino solo, sin amor pero sin celos, Porque no puedo sentir, Ni siquiera creer en que vuelvas.
A silencio vivo, Sin ruido que me despierte.
A la luz de una vela, La única que me dejaste, Quiero soñar que vuelves, Quiero vivir que vivo, Quiero que me dejes morir o vivir..."
Lo segundo es un fragmento, el comienzo, de algo que comencé a escribir y que perdí también...
"Ella mira, observa el lecho de hojas. Busca una brizna de verde en ellas, pero sabe que es difícil, que estamos al final del verano, que esas hojas no están allí por accidente. Sabe que se acaba el tiempo de ser feliz y que lo que se acerca no es mas que el triste otoño.
A su lado esta aquello que tanto anheló y que ahora se veía tímida a destrozar.
Las nubes se acercaban lentas pero inexorables y sabía que tarde o temprano el aire se cargaría de gotas, se llenaría del olor dulzón de tierra de labranza, de ese color gris o marrón, o marróngris, por que no cree que nadie sepa distinguir la diferencia. Esa antetormenta, que casi despide electricidad, la estaba esperando a la vuelta de la esquina y ella casi deseaba que fuera cuanto antes, que esas nubes llegaran a su destino y comenzaran su descarga. Había sido el mejor verano de su vida, el tiempo en el que por fin había conseguido engatusar a la verdad y convencer a este nuevo desconocido, que contemplaba el cielo a su lado, a hacerla suya.
Su mayor necesidad se había convertido ahora en su mayor carga y ni siquiera sabía como había llegado a ese punto, porque el viaje había sido tan vertiginoso que no había visto ni los árboles pasar a su lado. Le parecía como si hubiera sido depositada allí por esas nubes que contemplaba después de un rápido, carente de sentido y errático viaje desde ninguna parte. Un viaje de tres meses llenos de verdad, de amor juvenil o adulto, en esa frontera donde la adolescencia quiere ser alargada hasta el infinito, porque las incomodidades de la adultescencia acechan, son tan ciertas y tangibles como el giro de la tierra.
Apenas entrada la veintena no se puede ver la vida adulta más que como una maldita condena que nos recorta la felicidad y nos impone sueños rotos, algo más que una incontestable bajada al mundo real. Después de tres meses plenos, la naturaleza no puede creer que nos hará respetar el orden natural de las cosas por el simple hecho de que la evolución lo manda, no puede pretender regir el destino de cuando debemos enfrentarnos a nuestros compromisos vitales.
No sería posible que nos dejaran un poco mas de tiempo vivir esos años libres. Diez o quince años de niñez, cuarenta de adultez y otros veinte o treinta de vejez, mientras deseamos alcanzar o recuperar la vida que tuvimos aquel verano. La vida a la que escapamos, a la que tuvimos acceso la primera y última vez que tuvimos libertad. Cuando permanecimos liberados de juguetes, egoísmos, envidias, llorinas, deseos caprichosos y otros mecanismos infantiles y a la vez rehusábamos entrar en días de estrés, trabajo, impotencia, mezquindad, dinero, facturas, desidia...
Así pensaba Laura mientras veía pasar las nubes tumbada en ese campo de margaritas tristes, tan cercanas al albor del otoño que no se atreven a alzarse fuertes y pedantes contra el sol. Deseaba que todo se alargara un minuto, un segundo, una hora, un día, un año o un lustro, una vida... a pesar de que fuera un engaño, a pesar de que ella ya sabía que el momento perfecto ya había pasado, que ahora solo se cernía sobre ella la misma melancolía que acechaba al campo donde se encontraba y que dentro de esas mismas horas o minutos se vería bañado por la lluvia.
Y todo había empezado hacia solo tres meses, tres por treinta, noventa, quizás algún día más, cuando había dejado atrás la niña tonta y preocupada por querer ser mas que cualquiera, mas joven, mas guapa, mas adolescente que nadie sin saber que la adolescencia no era eso, no era tener mas tetas o poder besar a chicos, no era tener libertad para beberse un cubata, no era todo lo que esperaba en ese nuevo verano que la esperaba a ella, que la tenía reservaba una dulce venganza en forma de amor. Una venganza que la había llevado en ese viaje loco y privado, oculto a los ojos de los demás mientras, en el que ella cambiaba de niña a mujer sin ni siquiera darse cuenta hasta ahora.
Laura piensa todo esto por primera vez en su vida, porque durante el viaje estuvo demasiado ocupada en vientos fugaces y en despertar a la vida, que no ha podido cerciorarse de que daba el paso. Le resulta extraño todo esto, incluso intenta quitarse de la mente este maldito pensamiento, esta ocurrencia generada a partir de hojas secas, pero ya no se lo puede desprender. El sentimiento ha quedado pegado a ella como las margaritas que su compañero de viaje le había colocado en el pelo momentos atrás.
En un intento desesperado le busca para saber si con el solo contacto de sus cuerpos consigue desprenderse de este pensamiento ? sentimiento, que le surge de la cabeza y el corazón, pero ya es tarde, ha encontrado la verdad absoluta, la realidad extrema de quien se siente ultrajado por la vida. Ahora sabe lo que muchos ignoran durante toda su vida, lo que no se enseña en la escuela, lo que sus padres desconocen, lo que la calle y los amigos te evitan decir, lo que todos y cada uno de nosotros tememos reconocer, lo que los felices llaman complejo en un burdo intento por facilitarse el camino... lo que todos los que lo conocemos deseamos ignorar, ha sabiendas de que la verdad no nos hará libres, sino que nos arrastrará hacia el pozo del que intentamos escapar engañándonos a nosotros mismos, mientras que intentamos volver a ella, la puta adolescencia, con desesperación reiterante.
Mientras que le cogía la mano a su primer amor, su verdadero amor, pugnaba en si misma por decirle la verdad o buscar una salida para ella misma. Laura necesitaba saber que hacer en ese momento, en ese filo del abismo que se cernía sobre su vida. El abismo que descarnadamente ya la intentaba arrastrar hacia una vida irremediablemente peor e infinitamente más costosa para su salud mental. Y sin decidirse a tomar un sendero u otro, decidió besarlo por última vez, porque de un modo u otro Laura sabía que ese sería el último de una larga lista de caricias y juegos, de senderos extraviados de la rectitud asexual de la niñez. Laura había ido a ese campo con la intención de despedirse de él antes de marcharse, con la terrible inseguridad de quien se acerca a destruir el primer amor, y se había encontrado con algo peor que eso, se había encontrado con la verdad en un montón de hojas secas.
Así, de este modo Laura se despidió de su verano. Le besó y el se estremeció de tal modo que supo que la amaba tanto que haría por ella lo que fuera."
Espero que os guste y que os despierte las ganas de opinar unas lineas en el blog.
El poeta actúa, El poeta vende. El poeta recicla y copia, Reinventa.
El poeta se duele, El poeta se vende. El poeta escribe mi vida, El poeta describe su vida. El poeta copia, Se copia.
El poeta toca el piano, El poeta escribe notas con palabras. El poeta pinta, El poeta dibuja letras con la mano. El poeta copia, El poeta recicla las artes. Reescribe.
El poeta recita, El poeta no sabe leer. El poeta te invita a leer, El poeta vierte sentimientos. El poeta no jura, El poeta injuria. El poeta no toca el cello, El poeta instruye a la pluma.
Las luces de la noche son como velas y en un tono anaranjado plomizo, las calles se pintan de oscuridad. De vez en cuando, un neón me recuerda a ti, escondiendo tus sentimientos bajo tonos chillones que no iluminan más alla de tus contornos. Voy caminando sin rumbo, quizás buscando un bar donde encontrar una copa que me invite a algo parecido al alcohol. Aquí y allá aparecen cucharas como si pretendieran acompañarme en mi senda. Puede que pienses que no eres lo bastante buena, que nunca nadie caminará a solas en la noche por ti, que buscará desesperadamente una botella para ahogarse en ella o que incluso por un instante fugáz piense en saltar desde una cierta altura. Estas equivocada, eres eso y mucho más.
Una gota me cae sobre la cara. Debería haber rodado por ella, pero en cambio parece que dedice escapar de mi al igual que has hecho tu. Se volatiliza o simplemente se deja caer al aire de nuevo, pero subitamente, tan pronto como ha llegado, desaparece. Tu debes estar a trescientos kilometros de mi, pero a diferencia de lo que yo siento, ni siquiera paso por tu cabeza. Es probable que mantengas tu atención sobre algo que estudiar o estes cenando cualquier fragmento de comida que encuentras en la nevera.
Si pudieras oir mi voz, verías lo desesperado que me encuentro. Notarías como un ligero temblor en ella, como una y otra vez pienso en la última vez que tuve la oportunidad de retenerte y no lo hice. Cuento las horas hasta que vuelvas, debe de ser como un trillón, porque aún falta demasiado para que llegue el mes de septiembre. Y retomo la idea del suicidio de una manera casi superficial a mi piel y sin saber porque desando mis pasos. Heme aquí, escribiendo esta nota de suicidio y sin embargo, creo que tambien es una carta de amor. Espero que alguien te la haga llegar.
Especialmente a Marta (Galatea!!), menos mal que has vuelto porque esto llevaba demasiado tiempo convertido en un monólogo ligeramente absurdo.
Me encuentro vacio mentalmente, bloqueado y lo peor es que no tengo ganas de escribir; Puede que sean las vacaciones, quizás que ultimamente no encuentro soluciones acertadas a situaciones o personas que me rondan. Ni siquiera el viaje me inspira para escribir y eso que he disfrutado muchisimo y debería de haber encontrado una grandiosa inspiración en lugares como el Chiado, en Lisboa, u Oporto.
Creo que debo de leer un poco para recuperar el fantastico ritmo que habia cogido justo antes de marcharme. Hay cosas aquí que no quiero abandonar y debere esforzarme para empujarme al teclado o al lápiz.