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CruceDeCaminos

Searchin' For A New Meaning (y II)

Aquí continúa la rara historia que os conté el otro día, con la famosa carta como protagonista...

Describir páginas en falso es el único mecanismo que me sirve para sobrellevar las presión. La necesidad de abrir las ventanas y dejar pasar un poco de aire fresco es el único mecanismo que me sirve para salir al exterior. La carta que recibí, que me obligaba a hacer lo que siempre había soñado, me esta consumiendo. Mi desesperación me lleva a derrotarme y comenzar a copiar cachitos de inspiración de aquí y de allá, que acaban siendo fragmentos de películas fusilados sin piedad o letras de canciones pop, baratas, malas, que utilizo para poner boca a mis personajes.

Uno no imagina en sus sueños que este sea un proceso tan duro, tan similar a mirarse en el espejo para solo verse las imperfecciones. Las páginas y las letras están llenas de arrugas, de manos demasiado grandes y de ojos poco vistosos y tristes. Y además es intermitente, porque hay mañanas en las que la novela se levanta guapa o tu, o puede que los dos, y entonces todo confluye y escribes tres páginas maravillosas, que al final del día solo valen para que te des cuenta de lo mediocre que es el resto.

Todo plagado de pequeños detalles triviales. Lo que antes te parecía un guiño magnífico a un poema de Walt Whitmann ahora es una estupidez que solo descubriras tu y las tres o cuatros personas más a las que se lo cuentes. Asi que todo acaba convertido en un proceso de escritura y reescritura, de revisar la bazofia que haces y que creías que sería la mejor novela del año, que ganaría premios como el PEN/Faulkner, aunque ni siquiera seas americano o tu novela vaya a publicarse en inglés... que facil es soñar, para luego verse derrotado.

Y como dije antes, un día abrí las ventanas aún corriendo el riesgo que supone cambiar un solo lápiz del escritorio, y que rompa la poca magia que queda. Abrí las ventanas de este estudio barato y me di cuenta que apenas había salido durante los últimos seis meses, que había dejado de comprar comida y que lo poco que tenía era porque me lo traía mi padre. La luz enseñó la basura acumulada, la desidia en la limpieza, la pereza para enfrentarse a la vida y la obsesión por acabar algo que hacía mucho tiempo que debía estar acabado.

Así que salí a la calle... por primera vez, aquel baño de luz, que había hecho que cayera mi barba y que lavara mi pelo. Baje por dos o tres calles y recuperé la vista del mar. El mar, la inspiración que había servido para escribir aquel esbozo de relato que en la editorial había querido que convirtiera en novela, volvía a mi, como la luz, para decirme todo lo que había hecho mal los últimos seis meses, para decirme lo estupido que había sido. Si dejas de ver el mar, de ver las caras de las personas, el saludo del panadero o la copa del viernes por la noche, dejas la inspiración a un lado y todo queda en
una súplica misera a unas musas que solo existen en la papelera al día siguiente.

Me senté en una piedra y desde ella divisaba toda la playa, con ese aire que tiene la playa los días de invierno. A ciento cincuenta metros, estaba ella. Sentada sobre la arena con sus brazos alrededor de su cuerpo, abrazandose a si misma y con el pelo negro sobre la cara. Y de nuevo, como la luz o el mar antes, me dí cuenta que la otra esquina del triangulo que me había inspirado el relato tambien estaba incompleta, porque en los últimos seis meses no había amado a nadie, no había tenido la oportunidad de encontrar el amor.

Para cualquier duda o para remitir cualquier cuestión, tienen a su disposición los mensajes... espero comentarios. Un saludo, Carlos.
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2 comentarios

lunaaaaa -

Carlos..a mi siempre me ha encantado..tu estilo para escribir es realmente original porque conjuga romanticismo,sensualidad,cotidianidad de una manera muy especial.....Un besoteeeeeeeee

Tiny Dancer -

Quizás no te entienda de todo xq no conozco el tema de la carta. Pero sí se lo que es sentirse así, o al menos parecido...
Quizás es por eso que decidí no conformarme nunca, no descreer de mis sueños, amarme a mí mucho si no puedo amar a un hombre, disfrutar de lo lindo que es estar sola, patear el tablero, renunciar, seguir buscando, reirme sola, ser soberbia, ser generosa, sonreir cuando atiendo el telefono, leer, bailar sola y siempre escuchar musica en mi cabeza.
A uno no se le rompen las alas, pero de vez en cuando nos olvidamos de como volar.
Besitos,
T.D.

Pd: chatitas son zapatitos sin taco!!! :-)
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